El síndrome de la impostora es cada vez más frecuente para muchas mujeres, si bien los hombres podrían sentir características similares, es poco común que ocurra, debido a que está directamente relacionado con los privilegios que tienen en la sociedad.

Impostora “Soy un fraude”

No es un trastorno de salud mental, ni una enfermedad, es un término que surgió de la investigación de dos psicólogas (Clanse & Imes) en los 70’, quienes se percataron que muchas mujeres con logros académicos y profesionales estaban convencidas de no ser lo suficientemente inteligentes y que sus logros se debían a cuestión de suerte, sintiendo temor de ser descubiertas por su entorno en este “fraude”.

La inseguridad y autoexigencia de las lideresas 

Hoy las mujeres estamos ocupando puestos de trabajo que históricamente han llevado los hombres. Sin embargo, muchas mujeres con brillante desempeño académico y laboral, han internalizado la idea de que no son capaces para asumir un cargo de mayor responsabilidad, esto acompañado de los “prejuicios sociales”.

Las mujeres que han comentado sentirse parte del “Síndrome de la Impostora” concuerdan en sentir miedo a expresarse por parecer poco inteligente o pedir un aumento de sueldo.

¿Esto lo podría hacer cualquiera?

Las mujeres cubren su supuesta “falta de capacidades” con más carga de trabajo, desaprovechan oportunidades por miedo a no lograrlas o a posponer tareas para protegerse de las críticas. Sin embargo, cuando las destacan se quitan mérito, con frases como “lo puede hacer cualquiera” o “no es nada”.

En clínica investigué sobre el tema, los hombres, incluso con menos formación o conocimientos, confían en sí mismos, incluso son capaces de postular a cargos sin poseer la experiencia solicitada.

¿Qué nos pasa a las mujeres?

Existe una sensación de que hay una falta de capacidades, además de “demostrar” tu valor. Incluso es sabido que las mujeres terminamos la enseñanza media con mejor rendimiento que los varones. Sin embargo, los hombres en mayor porcentaje estudian carreras ligadas a las ciencias y las matemáticas, consideradas ciencias duras. Pero tranquila, somos las mujeres las que poseemos mayores habilidades en términos emocionales y humanistas, por lo que te invito a generar algunos cambios en tu rutina diaria que te permitirán combatir inseguridades.

Tips para empoderar a las mujeres laboralmente

  • Juega con tus más cercanos a ¿Qué cualidad quisieras de mí? Te ayudará a aceptar tus habilidades y características, muchas veces la visión que posee el entorno sobre nosotros es más positiva que la propia.
  • También puedes, Compara tu autoevaluación con las opiniones de otros sobre ti (Evaluaciones de desempeño, referencias, etc.) ¿Coinciden?
  • Finalmente puedes hacer una lista con tus 5 mayores logros durante los últimos dos años, considera el reconocimiento de tus colegas y/o clientes, si has recibido un aumento de sueldo o has ascendido en tu cargo, tus estudios y formación, entre muchas otras opciones.

Lo más importante es tomar consciencia, date espacios que te permitan reencantarte contigo misma, si es necesario busca apoyo profesional. No pierdas las esperanzas de tus propias capacidades.

Carolina Olivares

Psicóloga 

Ayuda a mujeres profesionales a tener: seguridad/ confianza, manejar emociones/ansiedad, definir metas, enfrentar miedos. 

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